San Martín vuelve a la Cordillera: Una hazaña de 318 kilos a lomo de mula


Hay historias que parecen salidas de otra época, y lo que acaba de suceder en los Andes sanjuaninos es una de ellas. En un esfuerzo épico que combina arte, historia y pura resistencia física, un grupo de expedicionarios logró instalar una imponente estatua de hierro en homenaje al General José de San Martín en pleno límite internacional entre Argentina y Chile.
El desafío: 318 kilos de hierro hacia el cielo
No fue una instalación común. La escultura, de 318 kilos de peso, tuvo que ser transportada bajo una logística milimétrica. ¿El medio de transporte? Lo único capaz de desafiar la inclinación y el clima de la alta montaña: un grupo de mulas expertas.
La travesía, que partió desde Las Hornillas, demandó varios días de marcha exigente hasta alcanzar los 4.350 metros sobre el nivel del mar en el histórico Paso de los Patos (también vinculado al área del Paso de las Deleitadas). Allí, donde el aire escasea y el viento no da tregua, se ensambló pieza por pieza este nuevo guardián de la cordillera.
Un hito para los senderistas
Para quienes recorremos los senderos de Argentina, este no es solo un monumento más. Es un punto de referencia y un recordatorio del sacrificio que significó la Gesta Libertadora.
Logística: 15 expedicionarios y 30 mulas participaron en la misión.
Tiempo de montaje: Una vez en la cima, el equipo tardó solo 3 horas en levantar la estructura final.
Ubicación: Un sitio estratégico para señalizar la ruta que utilizó el Ejército de los Andes.
El llamado a la conciencia
Más allá de la emoción, los protagonistas de esta hazaña, como Anriquez e Iribas, dejaron un mensaje claro: cuidar la montaña. Al visitar este nuevo hito, es fundamental mantener la limpieza y respetar el entorno natural, preservando las fuentes de agua potable de la zona.
Esta estatua es la primera de un ambicioso proyecto que busca marcar los seis pasos que utilizó el Ejército libertador. San Juan ha vuelto a tocar el cielo para honrar su historia.