COSQUÍN 2026 – La quinta luna del Festival Nacional de Folklore tuvo un comienzo de alto voltaje. Pasadas las 22:00 hs, el violín de Leandro "Lele" Lovato rompió el silencio de la plaza para dar inicio a un show que combinó la destreza técnica con un profundo respeto por la raíz.
"Desde el momento que pisé el escenario se me salía el alma del pecho", confesó Lovato tras bajar del escenario. Su presentación no fue solo música; fue un homenaje a los trabajadores de la danza. El violinista invitó al Ballet Oficial del Festival para conmemorar a todos los bailarines del país, creando un cuadro visual y sonoro que puso a la plaza de pie.
Momentos destacados de la noche:
Conexión ancestral: Leandro sorprendió a muchos interpretando temas en quechua, reforzando su compromiso con las lenguas originarias y la identidad del norte.
Diálogo con la plaza: El repertorio alternó entre potentes instrumentales, donde el arco del violín parecía sacar chispas, y canciones tradicionales que fueron coreadas por las miles de personas presentes.
El dueño del baile: Como ya es costumbre, Lovato demostró por qué es uno de los artistas más queridos por el público bailador, que no dudó en copar los pasillos de la Próspero Molina al ritmo de sus chacareras.
La noche continuó con el esperado regreso de Luciano Pereyra, pero fue el violín de Leandro Lovato el que dejó encendida la llama de una luna que quedará en el recuerdo por su fuerza federal.


Por los Senderosde Argentina