Cada 31 de julio se conmemora en la Argentina el Día de la Siderurgia Nacional, una fecha que recuerda el fallecimiento del general Manuel Nicolás Savio, considerado el principal impulsor del desarrollo de la industria siderúrgica del país.
Nacido en Buenos Aires en 1892, Savio desarrolló una destacada carrera militar, pero su mayor legado trascendió el ámbito castrense. Convencido de que el crecimiento industrial era fundamental para el desarrollo económico y la soberanía nacional, promovió la creación de una industria pesada capaz de abastecer las necesidades estratégicas de la Argentina.
En 1941 impulsó la creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares, organismo que presidió hasta su fallecimiento y desde el cual promovió la producción nacional de acero, explosivos y otros insumos esenciales para el desarrollo industrial del país.
Su visión también dio origen al proyecto de la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (SOMISA), una iniciativa que sentó las bases para consolidar la producción de acero a gran escala y fortalecer el crecimiento de la industria nacional durante las décadas siguientes.
Manuel Savio falleció el 31 de julio de 1948, a los 56 años, dejando una obra que marcó un antes y un después en la historia productiva argentina. En reconocimiento a su legado, esta fecha fue instituida como el Día de la Siderurgia Nacional, en homenaje a quien es recordado como el padre de la siderurgia moderna en la Argentina.
Su pensamiento continúa vigente al destacar la importancia de la industria, la innovación y el desarrollo tecnológico como pilares para el crecimiento y la independencia económica del país.


Por los Senderosde Argentina