LÁGRIMAS Y OVACIONES EN LA QUINTA LUNA DE COSQUÍN



La quinta jornada del Festival Nacional de Folklore 2026 será recordada como la noche de los reencuentros. Luciano Pereyra volvió a pisar el Atahualpa Yupanqui tras una larga espera, siendo recibido por una marea de pañuelos blancos que no dejaron de agitarse durante todo su concierto.


Pero la emoción no solo pasó por la música actual; el corazón de la plaza latió fuerte durante los homenajes institucionales. En una puesta en escena que recorrió la historia del festival, se recordó a las voces que forjaron nuestra identidad, logrando que las nuevas generaciones y los históricos se unieran en un solo aplauso. Fue una noche donde el pasado y el presente del folklore se dieron la mano bajo el cielo cordobés.